Extraversión
Orientación ExternaDirigida hacia el objeto y los datos del mundo exterior. Energía fluye hacia afuera.
Una mirada crítica a uno de los modelos tipológicos más populares.
Un modelo para comprender la personalidad a través de funciones cognitivas.
El Myers-Briggs Type Indicator (MBTI) es uno de los modelos de personalidad más difundidos en el mundo. Su propósito es describir cómo las personas perciben la realidad y toman decisiones, clasificándolas en dieciséis tipos psicológicos.
El MBTI se fundamenta en la obra de Carl G. Jung y ha sido ampliado por Katharine Briggs, Isabel Briggs Myers, y posteriormente por John Beebe, quien introdujo el Modelo de Tipología de Profundidad.
De la tipología junguiana al modelo moderno de 16 tipos.
Publica 'Tipos psicológicos', estableciendo las bases teóricas con actitudes (E/I) y funciones psicológicas (T, F, S, N).
Expanden el modelo junguiano introduciendo la función auxiliar y los 16 tipos psicológicos del MBTI.
Desarrolla el Modelo de Tipología de Profundidad con la jerarquía de ocho funciones cognitivas y arquetipos.
Las actitudes básicas que orientan la conciencia.
Dirigida hacia el objeto y los datos del mundo exterior. Energía fluye hacia afuera.
Dirigida hacia el sujeto y los factores internos. Energía fluye hacia adentro.
Jung observó que estas dos actitudes fundamentales determinan hacia dónde dirigimos nuestra libido psíquica o energía mental, estableciendo patrones básicos de funcionamiento de la personalidad.
Jung clasificó las funciones en racionales (juicio) e irracionales (percepción).
Decisiones basadas en lógica, análisis objetivo y criterios impersonales.
Decisiones basadas en valores personales y consideraciones humanas.
Percepción mediante los sentidos y datos concretos del presente.
Percepción a través de patrones inconscientes y posibilidades futuras.
La combinación de actitudes (E/I) con funciones (T, F, S, N) da lugar a ocho funciones-actitudes: los bloques constructivos básicos de la tipología junguiana que Myers-Briggs expandiría posteriormente.
Katharine Briggs e Isabel Myers expandieron el modelo con 16 tipos.
¿Dónde diriges tu atención y obtienes energía?
¿Cómo prefieres procesar información?
¿Cómo tomas decisiones principalmente?
¿Cómo te relacionas con el mundo exterior?
John Beebe propuso ocho funciones organizadas en arquetipos.
La más fuerte y confiable. Define la orientación principal del ego consciente.
Complementa a la dominante y aporta equilibrio en las relaciones interpersonales.
Menos desarrollada. Aporta espontaneidad pero también inmadurez emocional.
Puerta al inconsciente. Frágil y difícil de integrar, pero crucial para el crecimiento.
Función que se opone a la dominante, emerge en situaciones de crítica.
Versión crítica de la auxiliar, juzga duramente las acciones propias y ajenas.
El embaucador que distorsiona la terciaria, crea confusión y caos.
La función más destructiva pero también transformadora en el proceso de individuación.
Aunque estas funciones suelen generar conflicto, también forman parte del proceso de autorrealización y desarrollo psicológico según el modelo de individuación jungiano.
Según Beebe, la personalidad se estructura en cuatro bloques.
El tipo principal y consciente. La personalidad que mostramos al mundo (ej. INFP).
Aspiracional o complementario. Lo que queremos llegar a ser (ej. ISTJ para ENFP).
Opuesto o contrario. Se manifiesta como crítica y resistencia al crecimiento.
Parte oculta de la sombra. Débil, poco confiable pero necesaria para la completitud.
El MBTI se utiliza en múltiples contextos de desarrollo.
Comprensión profunda de fortalezas, debilidades y patrones de comportamiento.
Mejora de equipos, comunicación efectiva y resolución de conflictos.
Adaptación de métodos de enseñanza a diferentes estilos de aprendizaje.
Identificación de preferencias vocacionales y ambientes laborales óptimos.
Una visión equilibrada del modelo.
Cuestionada por su falta de consistencia empírica en investigaciones académicas rigurosas.
Su uso en selección de personal ha sido debatido por especialistas en psicología organizacional.
Algunos críticos señalan que clasificar en 16 tipos puede ser reductivo para la complejidad humana.
Aun así, el MBTI sigue siendo una de las tipologías más difundidas y utilizadas en el mundo para el autoconocimiento y desarrollo personal.
Clarificaciones sobre el modelo y su aplicación.
No exactamente. El MBTI se basa en Jung, pero expande su tipología original de 8 a 16 tipos mediante la introducción de la función auxiliar y el sistema de dicotomías.
No. Es una herramienta de autodescubrimiento y desarrollo personal, no un instrumento de diagnóstico clínico o psiquiátrico.
El tipo central se mantiene estable a lo largo de la vida, pero con madurez y autoconocimiento se pueden desarrollar y integrar las funciones menos accesibles.