Tipo Psicológico
Función Irracional
Se orienta a la percepción pura. Capta información sin mediación del juicio consciente.
La Intuición es una de las cuatro funciones psicológicas básicas. Se clasifica como una función irracional, lo que significa que su naturaleza está más allá de la razón y no se fundamenta en ella. La función esencial de la Intuición es la percepción inconsciente.
Función Irracional
Se orienta a la percepción pura. Capta información sin mediación del juicio consciente.
Los intuitivos ven una escena no solo por lo que es en ese momento, sino transformada, como en una visión interior. Para que la Intuición funcione correctamente, la Sensación debe ser suprimida en gran medida, ya que los estímulos sensoriales intrusivos dirigen la atención a la superficie física, lo contrario de lo que busca la Intuición. La intuición está íntimamente ligada a la fantasía y los símbolos.
La Intuición es la función que media las percepciones de manera inconsciente. Su peculiaridad reside en que un contenido se presenta entero y completo (whole and complete), sin que el individuo pueda explicar o descubrir cómo surgió. Se trata de una forma de aprehensión instintiva.
Como función perceptiva (junto con la Sensación), la Intuición es fundamentalmente irracional. Las funciones irracionales nos hacen conscientes de lo que está sucediendo en el flujo de los acontecimientos. No proceden selectivamente según principios, sino que son receptivas a lo que sucede. La Intuición y la Sensación forman un par de opuestos que se compensan mutuamente. Mientras que la Sensación se basa en la percepción sensorial consciente, la Intuición es la percepción inconsciente.
Orientaciones Extravertida e Introvertida
Como todas las funciones junguianas, Intuición puede manifestarse en dos actitudes fundamentales: extravertida (orientada al objeto) e introvertida (orientada al sujeto).
Se dirige al objeto exterior. Se centra en mirar hacia afuera e imaginar lo que podría ser posible. Gira en torno a la pregunta: '¿qué podría explorarse?'. Busca aprehender la más amplia gama de posibilidades en situaciones objetivas.
El tipo intuitivo extravertido se caracteriza por su gran imaginación, pasión por la innovación y gusto por aventurarse en lo desconocido. Se siente asfixiado por las condiciones estables; toda situación existente se convierte rápidamente en una prisión. Se apodera de nuevos objetos o situaciones con entusiasmo, pero los abandona tan pronto como se conoce su alcance y no se puede adivinar ningún desarrollo posterior. Este tipo es importante económica y culturalmente, sirviendo a menudo como iniciador o promotor de nuevas empresas. En las mujeres, se manifiesta socialmente, explotando cada ocasión y haciendo las conexiones correctas, solo para abandonarlas por una nueva posibilidad.
La función más reprimida es la Sensación, que opera de manera inconsciente y puede manifestarse de forma patológica.
El peligro radica en malgastar la vida en cosas y personas y perseguir constantemente una nueva posibilidad, dejando los frutos del trabajo para que otros los cosechen y terminando vacío. La incapacidad de permanecer con algo hasta completarlo puede llevar a una vida fragmentada y sin logros concretos.
Se dirige al objeto interior, es decir, a los contenidos del inconsciente, particularmente el inconsciente colectivo. Se centra en conocimientos internos, patrones ocultos y significado simbólico. Se trata de entender cómo están conectadas las cosas y en qué pueden convertirse.
Se distancia de la realidad tangible. Su lenguaje puede volverse demasiado subjetivo y carecer de poder convincente para el mundo exterior; a menudo se le describe como 'la voz del que clama en el desierto'. Si es un artista, puede revelar en su arte cosas extrañas, lejanas, sublimes y caprichosas. Percibe los procesos de fondo de la conciencia casi con la misma claridad con que la sensación extravertida registra los objetos externos.
A diferencia de la Intuición Extravertida (Ne) que se ramifica, la Intuición Introvertida (Ni) trabaja hacia adentro como un pozo profundo, extrayendo conocimiento intuitivo y enfocado de debajo de la superficie.
La función reprimida es la Sensación extravertida, que opera inconscientemente y puede llevar a desconexión con la realidad objetiva y tangible.
El lenguaje puede volverse demasiado subjetivo y carecer de poder convincente para el mundo exterior. Puede crear la impresión de ser 'la voz del que clama en el desierto', sin conexión práctica con la realidad. La desconexión con la realidad tangible puede llevar al aislamiento y la incomprensión por parte de otros. Dado que los arquetipos representan las leyes que rigen el curso de los acontecimientos, la percepción de estos procesos internos puede proporcionar previsión profética, pero también puede desconectar del presente.
Subdivisiones y variantes de la función
La Intuición y la Sensación forman un par de opuestos que se compensan mutuamente. Representan dos formas fundamentalmente diferentes de percepción.
Percepción inconsciente de posibilidades, patrones y significados ocultos. Para que la Intuición funcione correctamente, la Sensación debe ser suprimida en gran medida, ya que los estímulos sensoriales intrusivos dirigen la atención a la superficie física, lo contrario de lo que busca la Intuición.
Se basa en la percepción sensorial consciente de la realidad concreta y presente a través de los sentidos físicos.
Distinción basada en el tipo de percepciones que la intuición media.
Media percepciones relacionadas con la realidad de las cosas. Se enfoca en posibilidades tangibles y aplicables a situaciones concretas.
Media percepciones de las conexiones ideacionales. Se enfoca en patrones, teorías y conceptos más allá de la aplicación práctica inmediata.
La intuición está íntimamente ligada a la fantasía y los símbolos, siendo fundamental para la percepción de contenidos arquetípicos.
Los arquetipos son la precursora de la idea y la matriz de la intuición. La intuición puede mediar la percepción de imágenes mitológicas. Dado que los arquetipos representan las leyes que rigen el curso de los acontecimientos, la percepción de estos procesos internos puede proporcionar previsión profética.
En el sistema MBTI, Intuición se manifiesta en las siguientes funciones cognitivas:
Orientación: Extravertida (hacia el objeto)
Se dirige al objeto exterior. Se centra en mirar hacia afuera e imaginar lo que podría ser posible. Gira en torno a la pregunta: '¿qué podría explorarse?'. Busca aprehender la más amplia gama de posibilidades en situaciones objetivas.
Ver detalles en Funciones Cognitivas →Orientación: Introvertida (hacia el sujeto)
Se dirige al objeto interior, es decir, a los contenidos del inconsciente, particularmente el inconsciente colectivo. Se centra en conocimientos internos, patrones ocultos y significado simbólico. Se trata de entender cómo están conectadas las cosas y en qué pueden convertirse.
Ver detalles en Funciones Cognitivas →Intuición es una función irracional. Se orienta a la percepción pura, sin mediación del juicio.
Mecanismo de Percepción Inconsciente: presenta contenidos de forma completa sin explicación consciente de su origen
Como función perceptiva (junto con la Sensación), la Intuición es fundamentalmente irracional. Las funciones irracionales nos hacen conscientes de lo que está sucediendo en el flujo de los acontecimientos. No proceden selectivamente según principios, sino que son receptivas a lo que sucede. La Intuición y la Sensación forman un par de opuestos que se compensan mutuamente. Mientras que la Sensación se basa en la percepción sensorial consciente, la Intuición es la percepción inconsciente.
Intuición tiene dos actitudes: Intuición Extravertida (extravertida) y Intuición Introvertida (introvertida). Cada una se orienta de manera diferente hacia el objeto o el sujeto.